GANAR ·
Ganar almas debe ser un fruto natural de cada creyente y de cada iglesia. Esta fue una dinámica natural en el ministerio de Jesús, quien llamó y ganó a sus discípulos, además de alcanzar a muchas otras personas. Por esta razón, para evaluar la efectividad de esta labor, necesitamos hacernos las siguientes preguntas:
¿Cuántos años tiene nuestra iglesia y cuántos miembros tiene en la actualidad? La respuesta permite determinar el nivel de efectividad anual, en la tarea de ganar almas para Cristo.


